No hay sueños “sin sentido”. Cada imagen, escena o personaje que aparece mientras dormimos guarda un mensaje del inconsciente. Freud llamó al sueño la vía regia hacia lo que permanece oculto en nosotros, mientras que Lacan señaló que los sueños están estructurados como un lenguaje: no buscan satisfacer un deseo, sino decir algo. Los símbolos que aparecen en los sueños no tienen un significado universal; su valor depende de nuestra historia personal y cultural. Escucharlos es abrir un diálogo con lo más profundo de nosotros mismos.
En este artículo exploramos cuándo acudir al psicoanalista, cómo los síntomas reflejan conflictos internos y por qué, paradójicamente, aquello que nos hace sufrir puede ser fuente de goce. Una mirada profunda sobre la mente humana, el deseo y la construcción de la salud psíquica.